martes, 21 de junio de 2011

El día

            No recuerdo la fecha, creo que estoy en la semana. Me duele el útero, parece que  me indispondré. Transcurrió el día y voilà! Una mancha rojiza es prueba indiscutible que ha llegado mi mal e indeseable ciclo menstrual. La observo con desagrado en el papel higiénico a punto de botar.
Me incorporo y como no estaba preparada, agarro un montón de papel higiénico o como mal llamado -"confort", lo pongo en mi entrepierna y subo más que rápido mi calzón, busco en mis bolsos las toallas higiénicas que compre el mes pasado, pero no estaban, allá tampoco, acá menos... -"Maldición" exclamé. -"Se me acabaron" pensé. Eran pasadas las doce, no encontraría ni aunque quisiese un local abierto para comprar toallas, resignada me quede con el papel confort en mi calzón y con un enfado me acosté.
Al despertar, me di cuenta que no había manchado la cama, un alivio. Me prepare para ducha y al salir, recordé que aun quedaban tampones olvidados de una amiga que los dejo en mi casa. Los encontré, pero jamás en la vida los he usado. Es como un lápiz, pero con un cordel. Con forma no muy convincente.
Mire las instrucciones pero no habla sobre -¿Cómo se inserta?-, solo menciona instrucciones de - ¿Cómo opera el dispositivo tampón? Es un lápiz que dentro tiene un cotoncito gigante. El lápiz como yo lo denomino tiene 2 borros de cartón, que permiten el desplazamiento dentro de la vagina, pero estos se saldrían ¡Pero no informa cuando ni donde!

Busque rápidamente por internet y seguí las instrucciones dibujadas de una página que encontré.
-"Dios, esto es tan incomodo como cagar en baño ajeno, reclamaba. Seguí las indicaciones de inserción, se lee sencillo. Me pongo en posición de combate, subo mi pierna a la cama y con uno tomo el tampoco y con el otro me intento abrir paso para que el enemigo se introduzca en mi cuerpo.

La recordación dice lo siguiente:
¿Cómo inserto un tampón?
Puedes estar preocupada y nerviosa acerca del uso por primera vez de un tampón. Habla con tu mamá o una amiga que haya usado tampones (A las 7:00 am, me parece una imposible opción).  Es importante que primero aprendas cómo utilizar un tampón y luego, ¡simplemente relájate! (WTF? he leído instrucciones espero que hayan sido lo suficientemente didácticas para que pueda aplicar esto). Entre más te relajes, más fácil será la inserción. Cuando estás nerviosa, tus músculos se tensan, y hacen la inserción más difícil. La primera vez que utilices un tampón, trata de que sea en un período que tengas flujo abundante, para que al insertarlo resbale más fácil. Escoge el tamaño más pequeño de tampón para tu primera vez. Siguiendo estas simples instrucciones, y aquellas que vienen en el paquete de tus tampones, tu primera experiencia con tampones debe ser fácil. (Ok, me siento relajada, leí las recomendaciones, estoy ready)


1) Ponte en una posición cómoda, sentada o parada. Algunas mujeres prefieren colocar una pierna en el asiento del baño o la tina mientras que otras prefieren acostarse. Después de que encuentres la posición que es más cómoda para ti, sostén el tampón con los dedos con los que escribes. Sostén la mitad del tampón, en el punto donde el tubo interior pequeño se inserta en el tubo exterior largo. Asegúrate de que el hilo está visible y apuntando hacia afuera de tu cuerpo.
- Hasta aquí, es lo más natural que he realizado, estoy cómoda, estoy de pie, no pretendo recostarme, porque no será parte de mis postura del kamasutra la inserción de un tampón.


2) Con tu otra mano, abre los labios (los pliegues de piel alrededor de la entrada de tu vagina) y coloca el tampón en la entrada de tu vagina. (Ver el cuadro 1 abajo).
- Sencillo. ¡Vamos por ello!

3) Gentilmente empuja el tampón hacia la entrada, como tratando de llegar a tu espalda. Para cuando tus dedos toquen tu cuerpo y el aplicador, o tubo exterior, esté completamente dentro de tu vagina. (Ver el cuadro 2 abajo).
- Fácil, se desliza, espera... me perdí, ¿Cómo? Argh, se desarmó. Mi primer fail.

4) Una vez que el aplicador o tubo exterior está dentro de ti, utiliza tu dedo índice para empujar el tubo interior (el tubo al que está conectado el hilo para removerlo) a través del tubo exterior.
- Otra vez, fail!!! ¡Se desarman! ¡¿Por qué se desarman?!

5) Una vez que el tubo interior este todo adentro, utiliza tu pulgar para sacar el aplicador o tubo exterior. (Ver el cuadro 3 abajo). Asegúrate que el hilo cuelgue fuera de la entrada de tu vagina. Más tarde, para remover el tampón, solamente jala hacia abajo el hilo.
- 3 Fail!, revise la imagen de mil y una forma, pero no lo logré.
-¿Por qué me tiene que suceder esto a mi?, con una lágrima asomándose en mi ojo, pensaba introspectivamente. Estaba resignada a usar una mota de papel confort para impedir que manchase mi ropa.
¡Pero en una ojeada loca, vi un bolso que no había trajinado, y ahí estaban! ¡Donnasept sin alas! iluminadas sean, me la coloque rápido, me vestí y salir corriendo, 8:00 am. Voy atrasada.

domingo, 19 de junio de 2011

Programación


Las despedidas son pan de cada día, mi desayuno por la mañana, el agua que me quita la sed. De su recuerdo solo me queda el sabor de un cigarro lucky strike light. Con la claridad que mi decisión fue la correcta, efectuada en el momento preciso y el distanciamiento nuestra mejor salida. No puede dejar de existir un vacío en mi estomago cada vez que recuerdo el tema, cada vez que veo una foto de ella, y el dolor en el pecho cuando visualizo que su acompañante no soy yo.
Recordar nuestros momentos vividos, y situaciones íntimas que nos envolvieron.
Cuando percibí, que nuestro último vinculo lo habías eliminado de nuestro mundo. Perdí la noción de lo correcto que una vez creí, que aquella determinación era nuestra mejor salida. Pero en la actualidad como he mencionado, ya no sé si es tan efectiva mi decisión. Es como dicen por allí: "errar es de humanos", a veces me gustaría ser un robot.

viernes, 10 de junio de 2011

Entre rezos y lágrimas

Y su vida se escurrió entre mis manos, al igual que el agua retenida con las mismas.  - Ayúdame Dios, le dije. No le hagas más sufrir, - si este es el momento por favor que sea rápido, continué.
- Tata, tatita, despierta. Mírame, le hablaba y gritaba a medida que no recibía respuestas. Observe sus ojos idos, distorsionados, hacia el cielo. De color gris se percibían, dándome a entender que su alma se escapaba entre los últimos suspiros proveniente de su boca, la cual mostraba los últimos indicios de esta lucha agotada, en donde la enfermedad había sido victoriosa. Entre mis piernas y brazos perdió sus últimos respiros, su cuerpo se torno pesado y la calidez de su cuerpo era absorbida por el parquet. Lo abrace entre rezos y lágrimas, suplicando por su alma, su tranquilidad. Confundida por la situación quise escuchar sus respiros, pero mi nerviosismo me lo impedía, no escuchaba su respirar, tampoco sus latidos. Intente tomar su pulso, pero mi cuerpo emanaba pulsaciones por millones, sentía solo el latido de mi corazón entre mis dedos. Luego de unos minutos la respuesta estaba en mi cabeza. Y le dije a ella: - Ya dejo de respirar.