La noche sobre nuestros hombros era el indicio de una velada sin destino. Nuestra reunión comenzaba con un epic fail para ver una película de moda en el cine, y he caído en la realidad que hace años que había visitado por última vez una sala. Los cines que en mi recuerdo se mantenían, ya no existían. Y la exclusividad de la temporada dejaba ver entre las filas de la caja, a pequeños querubines infiltrados para ver las funciones en cartera. Cambiamos los planes y decidimos ir a pasar el gusto amargo del intento fúnebre de ver una película a un bar de poca monta, pero tan frecuentemente que sus bolsillos se llenan de nuestro dinero fácil, que solo se sacia con licores baratos.
Mucha gente, mesas llenas. Ya estaba creyendo que el mundo había generado un complot en mi contra para que nada sucediese bien. Una luz brillo en el incomodo momento que podríamos vivir, o esa luz me llevo a un momento incomodo que tal vez podría haber evitado. Introspectivamente he evitado pensar en ello, porque desconozco si fue positivo o no. Pero que sea lo que fuese, ya en el pasado este. Un día ya transcurrido, una página dada vuelta.
Feminismo, ultra feminismo sobre la mesa, los comentarios gritados a viva voz sobre las injusticias de la humanidad contra la mujer, y el machismo dominado el mundo. Temas tan irrelevantes como la misma existencia de Margarita Pizarro, Ama y señora de sus lacayas que la siguen.
.... Continuara.
domingo, 24 de julio de 2011
lunes, 11 de julio de 2011
Cagar
Cagar, defecar, echar la.... El placer de exportar nuestros desechos orgánicos y no tan orgánicos. Aguantar hasta no poder más y luego expulsarlos hasta que el cuerpo dice basta. Acompañados por dolor de guata, movimiento estomacal, entre otros. Es uno de los mejores placeres de la tierra junto con orinar.
Los encuentras e sus diversas y variadas formas, tamaños y texturas, como un condón o dildo juguetón. Al fin de cuentas, todo tiene una relación genital, valga la redundancia. Pero junto a este exquisito placer, se le acompaña la pasividad de cagar tranquilo. Creo que aquel momento es el más sublime de todos. Es cuando dicen estar ene l trono.
Las peores situaciones que se pueden producir en nuestro momento, es cuando hay alguien además de tu persona en el baño, independiente de lo que esté haciendo, ya es una traba para que nuestro tímido ano, libere la opresión del momento. El peito reprimido, el poto cohibido. Todos estos sucedáneos detonan un momento inocuo para nuestra angustia anal. Pero creyendo que solo por uno o más personas la situación era horrible, es porque no has vivido la peor experiencia de todas, que acabe el papel higiénico. O la vergüenza de tu vida... Cagarte sin alcanzar a entrar a un baño.
Miedo
Tengo miedo, de mi inseguridad y mi inexperiencia. Que me jueguen una mala pasada. El abandono es una opción tras una puerta enumerada, tan bien escondida que no se cual es cual. Los números distribuidos uniformemente del 1 al 3 me desconciertan. Me descompenso, tengo miedo. Y no sé qué hacer, improviso, porque lo he visto en la tele. Pero lo estoy realizando bien? Tengo miedo de que la testarudez pueda cegarme y no pueda accionar bien. Tengo miedo...
jueves, 7 de julio de 2011
Razón y Sentimiento
Fue entonces, cuando la razón supero al sentimiento, y esta le reprocho los impulsos incontrolables impulsos que había encadenado.
La razón le interrogo durante una larga jornada, concluyendo con la última pregunta - ¿estás segura que podrás cumplir con el sentimiento reciproco que se generara?, el sentimiento sin miedo y dispuesto a rebatir la interrogante, pero guardo silencio y digirió su vista al suelo. Pasaron minutos y la escena se mantuvo.
La razón quiso ser paciente y le dio espacio a que el sentimiento finalmente respondiera
-Tengo miedo, dijo, y continúo: -Temo que yo no seré sincero y temo el sufrimiento que podría generar. No conozco mi límite y no sé si podre soportarlo.
Sin embargo, quiero vivirlo, quiero experimentarlo. No puedo morir sin conocer mis límites y para ello debo enfrentar mis temores. Quiero saber sombre el amor y vivir de el y tal vez morir por el. ¿Cómo puedo privarme de tales sensaciones y sentimientos?
La razón no quiso interrumpir el discurso del sentimiento y le dejo explayarse.
El sentimiento con sus ojos apunto de borbotear lágrimas por la emoción mirando hacia el cielo, buscando una respuesta. La razón con un paso atrás, dio media vuelta sin mirar atrás, pero en voz alta dijo - Cuando acabe, no me hagas decir nuevamente "Te lo dije".
La razón le interrogo durante una larga jornada, concluyendo con la última pregunta - ¿estás segura que podrás cumplir con el sentimiento reciproco que se generara?, el sentimiento sin miedo y dispuesto a rebatir la interrogante, pero guardo silencio y digirió su vista al suelo. Pasaron minutos y la escena se mantuvo.
La razón quiso ser paciente y le dio espacio a que el sentimiento finalmente respondiera
-Tengo miedo, dijo, y continúo: -Temo que yo no seré sincero y temo el sufrimiento que podría generar. No conozco mi límite y no sé si podre soportarlo.
Sin embargo, quiero vivirlo, quiero experimentarlo. No puedo morir sin conocer mis límites y para ello debo enfrentar mis temores. Quiero saber sombre el amor y vivir de el y tal vez morir por el. ¿Cómo puedo privarme de tales sensaciones y sentimientos?
La razón no quiso interrumpir el discurso del sentimiento y le dejo explayarse.
El sentimiento con sus ojos apunto de borbotear lágrimas por la emoción mirando hacia el cielo, buscando una respuesta. La razón con un paso atrás, dio media vuelta sin mirar atrás, pero en voz alta dijo - Cuando acabe, no me hagas decir nuevamente "Te lo dije".
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