Cagar, defecar, echar la.... El placer de exportar nuestros desechos orgánicos y no tan orgánicos. Aguantar hasta no poder más y luego expulsarlos hasta que el cuerpo dice basta. Acompañados por dolor de guata, movimiento estomacal, entre otros. Es uno de los mejores placeres de la tierra junto con orinar.
Los encuentras e sus diversas y variadas formas, tamaños y texturas, como un condón o dildo juguetón. Al fin de cuentas, todo tiene una relación genital, valga la redundancia. Pero junto a este exquisito placer, se le acompaña la pasividad de cagar tranquilo. Creo que aquel momento es el más sublime de todos. Es cuando dicen estar ene l trono.
Las peores situaciones que se pueden producir en nuestro momento, es cuando hay alguien además de tu persona en el baño, independiente de lo que esté haciendo, ya es una traba para que nuestro tímido ano, libere la opresión del momento. El peito reprimido, el poto cohibido. Todos estos sucedáneos detonan un momento inocuo para nuestra angustia anal. Pero creyendo que solo por uno o más personas la situación era horrible, es porque no has vivido la peor experiencia de todas, que acabe el papel higiénico. O la vergüenza de tu vida... Cagarte sin alcanzar a entrar a un baño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario